Dos ovejas muertas a menos de 100 metros de una casa en el Ganciosu, en La Borbolla de Llanes

Según datos recogidos por Ganagri, más de 260 animales han sido objetos de ataques en el concejo en lo que va de año
oveja-muerta-lobo-borbolla-llanes
photo_camera Uno de los animales atacados en La Borbolla, en Llanes.

A 70 metros de los chalets de un barrio de La Borbolla. Así ha sido el último ataque de lobo registrado en Ganciosu, en el concejo de Llanes. Un episodio que denuncia su propietaria, Marta  RomeroAgüeros, quien no duda en asegurar que se le quitan «las ganas a cualquiera de tener animales ya que nadie quiere tener un final así para sus animales». «¿Hasta cuándo va a durar esto? Solo pedimos que lo saquen del Lespre y hagan batidas controladas para que no pase esto», continúa la propietaria de los últimos animales muertos, «atacó en La Borbolla incluso habiendo animales en el Cuera, cuando no los haya atacará ovejas, vacas, yeguas... pero eso no lo queremos ver».

Lo único que van a conseguir es que quitemos los animales, pero vamos a seguir luchando hasta donde haga falta

La noticia de estos últimos dos animales ha puesto sobre la mesa los datos recogidos por Ganagri entre enero y finales de septiembre de 17 de sus socios. Y el número es alarmante. Según esta organización agraria, solo en el concejo de Llanes 268 animales fueron abatidos por ataque de lobo de los que solo 126 están certificados. La distribución por animales también da debida cuenta de la situación. Del total, el mayor porcentaje corresponde con el caprino y ovino (103 y 100 pérdidas, respectivamente) mientras que el bovino representa un porcentaje menor (tan solo 33 ataques). De este total, Ganagri denuncia que 119 aparecerán en los registros como animales desaparecidos ya que el ganadero no encuentra ningún resto en el monte. Algo que afecta, espacialmente, a cabritas de recría.

ataque-lobo-borbolla-llanes
Muy cerca de casas habitadas, así ha sido el último ataque por lobo en Llanes.

A esta estadística hay que sumar otros 23 animales heridos que, según denuncia Ganagri, estaban junto a animales abatidos por el lobo pero «el guarda dice que no tiene potestad ya que necesitamos un certificado veterinario que diga que las heridas se deben al lobo». «El certificado veterinario cuesta 30 euros y Consejería solo paga los medicamentos para tratarlos así que no trae cuenta dar parte y las curamos con nuestros medios», asegura Ganagri en su comunicado, «muchos de estos animales acaban muriendo y no se reflejan en la estadística oficial ni recibimos indemnización alguna».