«En esta ocasión Asturias Ganadera hizo lo que es habitual en nuestra forma de trabajar en favor de la ganadería tradicional en particular y del medio y las comunidades rurales en general: identificamos problemas, ideamos soluciones, las hacemos públicas a través de los medios de comunicación y las promocionamos ante distintos grupos políticos, en el gobierno y en la oposición, esperando que alguno de ellos haga suya nuestra propuesta y consiga que se traduzca en un cambio real y práctico, pues sólo a través de los gobernantes y del propio Parlamento Asturiano es como pueden implementarse esos cambios en forma de proyectos, reglamentos y leyes», apuntaba ayer Xuan Valladares, que estuvo presente en la presentación hecha por el PP en el Museo del Pueblo de Asturias, en Gijón.
«El problema identificado por Asturias Ganadera que hoy nos trae aquí es una realidad que puede refrendar cualquier habitante del medio rural: el aumento de la conflictividad entre los habitantes de los pueblos vinculados a las comunidades tradicionales que poseen firmes raíces en el territorio y sentimientos de pertenencia, normas consuetudinaria complejas y ligados habitualmente a labores agrícolas, con nuevos colonos, personas que compran casas como segunda residencia o, sencillamente, turistas que pasan por ahí, y que con demasiada frecuencia son propensos a exigir que sus modelos urbanitas se implanten en un medio rural que desconocen casi por completo», aseguró Valladares, que también es concejal en el Ayuntamiento de Llanes de Agroganadería, Hacienda y Sanciones.
Defensa del patrimonio sensorial de Asturias
El presidente del Partido Popular de Asturias, Álvaro Queipo, fue el encargado de presentar la proposición de ley que el PP defenderá en la Junta General del Principado on el objetivo de «preservar el patrimonio sensorial rural de Asturias»: los sonidos y olores propios del campo asturiano, y «evitar los crecientes conflictos con los usuarios del turismo rural de la región», abundó Queipo. Fue aquí donde el líder de los populares apuntó a «Barbón y su gobierno, que padecen de parálisis y no saben identificar esos conflictos que se crean con la afluencia de turistas al medio rural asturiano, cada vez más atractivo para los visitatnes».
Una ley que voten todos
Desde Asturias Ganadera se confía que la tramitación en la Junta «culmine en la aprobación parlamentaria de una Ley que proteja al campo asturiano, a su esencia y a las comunidades que lo habitan. A su trabajo»; y también hacen un llamamiento «a todos los grupos parlamentarios de la Xunta Xeneral para que apoyen esta Ley, con las aportaciones que consideren que pueden enriquecerla, una Ley que no tiene ideología, y que protege de forma transversal a un pueblo, a una comunidad, a unas actividades agrarias tradicionales, milenarias a veces pero perfectamente válidas para adaptarse al siglo XXI, a la esencia productiva del campo asturiano».