La Consejería de Educación del Principado de Asturias ha organizado hoy, por tercer año consecutivo en La Morgal, la final autonómica de la competición CanSat. Más de 70 estudiantes y docentes de Secundaria han construido un minisatélite del tamaño de una lata de refresco, lo han lanzado dentro de un cohete y han realizado un experimento científico.
La prueba está promovida por la Agencia Espacial Europea (ESA), a través de su oficina española de recursos educativos (Esero) que tiene sede en el Parque de las Ciencias de Granada. El Centro de Profesorado y Recursos (CPR) de Gijón-Oriente se ha encargado este año de preparar la fase asturiana, que se inició en noviembre con un curso formativo para seis docentes impartido por personal de Esero.
El desafío CanSat consiste en una simulación de un satélite real. El reto al que se enfrentaban los estudiantes era adaptar a ese espacio tan reducido todos los subsistemas que lo componen: la energía, los sensores o la comunicación. El lanzamiento del cohete alcanzó una altitud de 600 metros, aproximadamente. Por su parte, el descenso, asistido por paracaídas elaborados también por el alumnado, se aprovechó para desarrollar el experimento científico.
En este campeonato autonómico han competido siete equipos. IES Rey Pelayo, de Cangas de Onís; IES Victor García de la Concha, de Villaviciosa; IES Mata Jove, de Gijón; IES Corvera; IES Candás; IES Doña Jimena, de Gijón e IES Peña Mayor, de Nava.
Además de poner a prueba la capacidad y habilidades de los participantes, los grupos -supervisados por sus tutores- debían llevar a cabo un proyecto espacial completo, que incluía también la búsqueda de financiación y el desarrollo de un plan de comunicación.