miércoles. 28.09.2022

Nunca publicó un libro, pero con el poemario de Blanca Rosa González del Cueto se podría rellenar un tomo de enciclopedia. 

Una de las mas fieles lectoras de EL FIELATO, que reside en la localidad piloñesa de Caldevilla, cumplía el pasado 21 de junio nada menos que 103 años. No falto a la celebración la más pequeña de sus tres bisnietos, Alicia Amieva, que con tan solo 14 meses, se encargo de darle a probar la tarta a güelita “Canca”, bajo la atenta mirada de su primo Víctor Ferrero. Bruno, que vive en Gijón, no pudo asistir al cumple de su bisa este año.

Blanca es una güela con garbo, de esas que siempre tienen una historia que contar o, mejor dicho, un poema que recitar. Los recuerda de carrerilla, punto por punto. Ella misma los escribió a lo largo de su vida. El primero de ellos salió de su pluma a la temprana edad de 14 años. Blanca siempre compaginó las labores del campo y la faena doméstica con la escritura y la lectura.

A sus 103 años, esta piloñesa esta como una moza. Come de todo y, sorprendentemente, las arrugas de su rostro se podrían contar con los dedos de una mano. Será que los cuidados que le presta con mimo su nuera, Alicia Escandón, o “la droga” –como suele decir ella–que de vez en cuando le llevan sus nietos (las uvas pasas) son infalibles. A juzgar por su lozanía, ya le pueden ir encargando las 104 velas del próximo año porque “Canca” tiene poemas para largo.

103 años de poesía
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