Rectificación histórica: Trabanco gana, en su centenario, el XLI Concurso Regional de Sidra Natural

El certamen rindió homenaje a Luis Benito García Álvarez por su papel clave en lograr que la Cultura Sidrera Asturiana sea Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Luis Benito, Cortina, Arbesú, Alejandro Vega, Trabanco, Begoña López y Rocío Vega.
photo_camera Luis Benito, Cortina, Arbesú, Alejandro Vega, Trabanco, Begoña López y Rocío Vega.

La Plaza del Ayuntamiento de Villaviciosa fue escenario este lunes de la final del XLI Concurso Regional de Sidra Natural, el más antiguo de Asturias, enmarcado en las Fiestas del Portal. Pese a una ligera lluvia, el acto se mantuvo en su ubicación prevista, congregando a numeroso público y a representantes del sector sidrero.

El concurso, que se celebra desde 1971, mantiene su carácter abierto a todos los llagares asturianos inscritos en los registros oficiales. Este año participaron 35 llagares, que entregaron sus muestras en el SERIDA para someterse al único cribado técnico previo que se realiza en Asturias. La semifinal, celebrada en dos fases los días 9 y 11 de septiembre en la Plaza de Abastos, redujo la lista a seis finalistas que se disputaron el título en la gran final.

La emoción de un centenario

Tras la cata final, el jurado otorgó la manzana de plata a Sidra Trabanco (Gijón, con llagar también en Sariegu), que se alzó así con el título de mejor sidra natural de Asturias.

El momento más emotivo llegó con la reacción de Samuel Trabanco, al frente del llagar centenario, que recibió la noticia visiblemente emocionado, con la voz quebrada y al borde de las lágrimas. En declaraciones a EL FIELATO, EL NORA y a otros medios presentes, confesó “lo importante y emotivo que es para él este reconocimiento en el año en que celebramos nuestro centenario”.

Su humildad, sin embargo, le llevó a insistir en que para él el verdadero orgullo era el “segundo puesto” que creía haber obtenido, asegurando que el ganador era “su amigo”. Pese a que los jueces y las bases lo proclamaron oficialmente como vencedor -y en el apartado de cata solo hubo dos puntos de diferencia entre ambos-, Samuel mantuvo su discurso modesto, exultante de felicidad y con ese brillo en los ojos que, para muchos, define la auténtica cultura sidrera: pasión, respeto y amor por el oficio.

Polémica, rectificación y entrega de premios

La final no estuvo exenta de polémica. En un primer momento, la organización anunció únicamente el nombre de los tres primeros clasificados —Fanjul como ganador, Sidra Trabancoen segundo lugar y Viuda de Palacio en tercero—, además de desvelar los otros tres llagares finalistas sin especificar su posición.

Sin embargo, ni el primer ni el tercer clasificado iniciales estaban presentes en el acto de entrega de trofeos. Esto obligó a la organización a revisar la normativa y recomprobar las puntuaciones, ajustando la clasificación final en función del cumplimiento íntegro de las bases del concurso.

La relación definitiva de ganadores quedó así:

  • 1.º 🥇 Sidra Trabanco (Gijón/Sariegu)
  • 2.º 🥈 Villacubera, Sidra DOP del Llagar Cortina (Villaviciosa)
  • 3.º 🥉 Sidra Arbesú (Siero)

En el acto de entrega, el alcalde de Villaviciosa, Alejandro Vega, fue el encargado de entregar el primer premio a Samuel Trabanco, de Sidra Trabanco; la Directora General de Desarrollo Rural e Industrias Agrarias del Principado, Begoña López, entregó el segundo premio a Tino Cortina por Villacubera, la DOP de Sidra Cortina; y Luis Benito García Álvarez, homenajeado en esta edición, hizo entrega del tercer premio a Sidra Arbesú.

Homenaje a Luis Benito García Álvarez

La final sirvió también para rendir homenaje a Luis Benito García Álvarez, impulsor de la candidatura de la Cultura Sidrera Asturiana a Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

Como reconocimiento, el Ayuntamiento de Villaviciosa le entregó la Manzana de Plata, distinción que simboliza el máximo galardón del certamen. Luis Benito expresó su orgullo por recibir “un premio de aquellos a los que llevo tantos años dedicando mis estudios” y confesó que era especialmente emocionante para él recibirlo en Villaviciosa, porque cuando era niño su padre pasó un tiempo en la Pomológica —actual SERIDA—, y él le acompañaba en muchas ocasiones. “Parte de mi niñez transcurrió aquí, corriendo entre les pomaraes”, recordó con emoción, antes de destapar las tres botellas con mayor puntuación y mostrarlas con la etiqueta de los llagares ganadores.

Un certamen con historia y rigor

Con más de cuatro décadas de trayectoria, el Concurso Regional de Sidra Natural de Villaviciosa sigue siendo un referente en el calendario sidrero, combinando tradición, exigencia técnica y un ambiente festivo que cada septiembre convierte a la capital maliaya en el epicentro de la cultura sidrera asturiana.