Siete llagares de Villaviciosa en el Concurso Regional de Sidre Casero-Memorial Mundo Collada

El 19 de octubre se celebrará este concurso, donde participan los mejores de cada concejo asturiano, en la Plaza del Ayuntamiento de Villaviciosa.

Alcaldes, concejales, jurado, organizadores y los 12 llagareros seleccionados.
photo_camera Los 12 mejores junto a autoridades, organizadores y jurado.

Ayer pudimos conocer quiénes serán finalmente los representantes del concejo de Villaviciosa. Teníamos la lista completa de los 12 finalistas, pero no todos tienen plaza para el concurso regional. Tal y como nos informaba Óscar Flórez, tesorero de la Asociación de Fomento de la Sidra Tradicional Asturiana en el concurso celebrado el domingo “hasta este año cada concejo aportaba 3 llagares caseros, pero se decidió que a partir de este año, los concejos que tenían más llagares caseros, pudieran aportar más al concurso regional”. Desde 2025 se hará de la siguiente manera según explicaba Óscar “todos van a tener mínimo 3 plazas en el regional pero, además, aquellos concejos que en sus concursos se presenten más de 50 llagares, tendrán una plaza más por cada diez llagares”.

Por ello, y tras la final del XVIII Concurso de Sidre Casera del Concejo, que llenó la Plaza del Ayuntamiento de culinos, aplausos y orgullo maliayés, Villaviciosa irá al concurso regional con 7 llagares, que son los siguientes:  Familia Lozano Rodríguez (Vallinaescusa, Pueyes), Noelia Canteli (La Piquera, Fuentes), Isidoro Carmín (Celada, Poreñu), Javier Alonso (La Miyar, Miravalles), Moisés Alonso (Santa Marina, Oles), Aitor González (Fuentes), Llavanderu 2 (Llavanderu, Fuentes).

Gran afluencia de gente en la plaza del güevu
Gran afluencia de gente en la plaza del güevu

Concurso de Sidre Casero

Bajo el sol habitual en la final de este concurso, que cumplía la mayoría de edad el domingo al llevar 18 años de celebración, la familia Lozano-Rodríguez, de Vallinaescusa (Pueyes), volvió a alzarse con el primer premio, repitiendo la gesta lograda en 2024, lo hizo desde la caseta nº 10 con la botella nº 24. En esta ocasión, el galardón fue recogido por David San José y María Ruiz, quienes recibieron el trofeo, diploma, 400 euros, 2.500 corchos micronizados y una cena para dos personas. El alcalde de Villaviciosa, Alejandro Vega, fue el encargado de entregarles el premio.

David San José, que subió al escenario a recoger el premio con dificultad porque iba con muletas, aseguraba que a pesar de haber ganado ya el año pasado no se lo esperaban, “hay tanto nivel que esto es un poco como una lotería”. Afirma que no hay secretos, “cuidamos mucho los procesos, seleccionamos muy bien la manzana en la pomarada, hacemos mucho hincapié en los prensados, es muy importante cumplir los ciclos con sus tiempos y el grado de maduración de la manzana”. Esperan que lo que queda de esta temporada llueva un poco, porque por la “seca” la manzana está pequeña y con poco azúcar”. En cuanto a sus manzanos, cuentan con ”pumaraes pequeñas, tradicionales, que habían plantado mi güelu y mi güela, así que extensión no tenemos mucho plantao, en total tendremos media hectárea o algo así”

Los ganadores llegando al escenario con evidente cara de felicidad.
Los ganadores llegando al escenario con evidente cara de felicidad.

El segundo puesto fue para Noelia Canteli, de La Piquera (Fuentes), que recibió su galardón de manos de Agustín Rodríguez “Guti”, presidente de la Asociación de Fomento de la Sidra Tradicional Asturiana y escanciador oficial de la sidra finalista. Su premio incluyó trofeo, diploma, 200 euros, un descorchador profesional, cena para dos personas, botella n.º 12 y caseta 7.

El tercer premio recayó en Isidro Cardín, de Poreñu (Celada), con botella n.º 54 y caseta 8. El jurado, representado por Javier Riestra de Sidra Muñiz, le entregó trofeo, diploma, 100 euros y cena para dos personas.

El cuarto lugar fue para Javier Alonso, de La Miyar (Miravalles), con botella n.º 8 y caseta 9, premiado por la concejala Rocío Vega con trofeo, diploma, 50 euros y cena para dos personas.

Del quinto al duodécimo puesto, todos recibieron trofeo, diploma y cena para dos:

  • 5º: Moisés Alonso (Santa Marina, Oles) – botella 62, caseta 12
  • 6º: Aitor González (Fuentes) – botella 60, caseta 8
  • 7º: Llavanderu 2 (Fuentes) – botella 68, caseta 7
  • 8º: Patricia Pedrayes (Acebeu, La Magdalena) – botella 1, caseta 5
  • 9º: Juan Pérez Millar (Ternín, Valdebárcena) – botella 5, caseta 11
  • 10º: Mª Esther Noriega (Ganceu, Miravalles) – botella 40, caseta 9
  • 11º: Juan Carlos Sondesa (La Cruz, Valdebárcena) – botella 3, caseta 11
  • 12º: Francisco Agüera (El Batón, El Bustiu) – botella 79, caseta 3

El jurado, compuesto por Agustín Cueto, Guti (Restaurante Sidrería El Tonel), Ovidio Fernández, Javi Riestra (Sidra Muñiz), Pilar de la Cuesta (Sidrería El Benditu) y Olegario García (Restaurante La Cerezal, Ribadesella), tuvo que “beber más de la cuenta” debido a tres dobles empates en la votación final, lo que obligó a repetir catas.

Tabla de puntos otorgados por el jurado.
Tabla de puntos otorgados por el jurado.

El miembro del jurado Guti, del Tonel, explicaba que además de la parte técnica que se evalúa en una cata de este tipo, luego está el gusto de cada uno, “cada zona tenemos una preferencia, aquí nos gusta la sidra con un poquitín más de amargor y en la zona del interior, de Nava, o en Ribadesella, les gusta la sidra un poquitín más dulce, en Villaviciosa el dulce nos gusta menos; hay ciertos matices que hace que en distintas zonas prefiramos una sidra u otra, pero al margen de eso, la calidad de la sidra es indiscutible”. A la hora de valorar cada sidra  “primero se mira el “pegue” que es lo que queda pegado al vaso cuando se escancia, después se mira cómo abre, que abra el carbónico, que tenga buen color, después se mira lo que aguanta, si aguanta , después se mide el aroma -que no tenga ningún aroma raro- y ya después el sabor, y en definitiva valoras todo, unos tienen más de una cosa, otros de otra…”.  Es difícil dar un 10, porque significa la perfección, la nota más alta posible, pero Guti confiesa que “en la sidra casera el año pasado di un 10, y este año, de momento, he dado dos 9” -al final fueron tres 9 y un 10 los que otorgó-. Y es que como han afirmado tanto organización como jurado, el nivel cada vez es más alto.

La entrega de premios contó también con la presencia del alcalde de Colunga, José Ángel Toyos, y con un momento muy especial: el galardón al escanciador más “dicharacheru y prestosu”, que recayó en Jonathan, de Oviedo (caseta 13), elegido por Tano Collada por su simpatía y capacidad para explicar la cultura sidrera al público.

Jonathan, el escanciador más dicharachero, con Tano y Javi.
Jonathan, el escanciador más dicharachero, con Tano y Javi.

En total se presentaron 82 llagareros no profesionales, se sirvieron más de 17.000 culinos en 1.800 vasos, en una jornada que volvió a demostrar que la sidra casera no es solo una bebida, sino un símbolo de identidad, hospitalidad y memoria colectiva en Villaviciosa. Una muestra más de nuestra importante cultura sidrera.