No había otra manera de celebrar fecha tan señalada, como el 50 aniversario, que haciendo lo que mejor saben hacer los miembros de la Asociación Cultural La Madreña: cantar y bailar al son de la gaita y el tambor, con el apoyo y calor del público que llenó a rebosar el Espacio Escénico Plaza de La Habana, de Posada de Llanera, en un canto a la tradición y a la música popular.
La gala, presentada por la cantante Anabel Santiago, fue un compendio de pericotes, xiringüelos, jotas y panderetas con paradas temporales, en forma de proyección de vídeo, recordando una trayectoria que fue, es y será. El himno de Asturias cerró un acto para el recuerdo, en busca de otros tantos años más.