Lo que tenía que haber sido un día de celebración del tejido agroganadero de Llanes se transformó en un episodio amargo tanto para el ayuntamiento como para su concejal de Agroganadería, Xuan Valladares.
Así podría definirse lo sucedido el pasado fin de semana en la Muestra Ganadera de Porrúa en la que Valladares no solo fue objeto de insultos sino, también, de amenazas de muerte por parte de un grupo de exaltados presentes entre el público que le acusaron de tener «intereses personales» al votar en contra del acceso de la pista de Viango en el pleno del pasado mes de marzo. Una postura que, como ya se argumentó en la citada reunión de la corporación municipal hace meses, responde no solo a que se trata de un paraje protegido por el PORNA -firmado por el propio Antonio Trevín, hoy oposición en Llanes, cuando era presidente del Principado- sino que, además, no existe consenso entre las partes implicadas para que la citada pista exista.
Lo sucedido en Porrúa no ha pasado de largo para el equipo de gobierno. Así y en un comunicado emitido por el Ayuntamiento de Llanes, el consistorio muestra su «más enérgica repulsa ante los hechos vividos el sábado y ante las actitudes antidemocráticas que allí se dieron». Unas que achacan a «la actitud de unos pocos que, en ningún caso, representan ni al pueblo de Porrúa ni al conjunto del colectivo ganadero del concejo pero que vinieron a deslucir lo que estaba siendo un día de celebración para el sector ganadero».
La cosa no queda ahí ya que, en el mismo comunicado, el Ayuntamiento de Llanes afeó la actitud de quienes «desde el estrado durante la entrega de premios de la XXIX Muestra Ganadera de Porrúa» acusaron al concejal de Agroganadería de actuar en contra del interés de los ganaderos del concejo por «oponerse a una actuación solicitada por una parte del colectivo» que, además, fue aprobado en un pleno por una mayoría democrática. Un detalle en el que hace especial énfasis Enrique Riestra, alcalde de Llanes, en declaraciones a EL FIELATO Y EL NORA. «No se puede permitir, en democracia, que un cargo público sea amenazado de muerte por ejercer su trabajo», decía Riestra, «es evidente que no es justo focalizar en una persona lo que está aprobado en un pleno por una mayoría democrática y, dado lo sucedido, hay que ver qué consecuencias jurídicas tiene lo que pasó el sábado en Porrúa».
Lo que no pueden pretender unos pocos es que quienes tenemos responsabilidades de gobierno para todos tengan que favorecer a una parte cuando hay un conflicto
El alcalde de Llanes va un paso más allá. «Cuando unas personas se focalizan en un concejal se puede dar pie a que las manifestaciones sean despreciables, reprochables e, incluso, jurídicamente punibles», abundaba Riestra, «lo que es claro es que en este tema que quisieron abordar, fuera de lugar, no hay un consenso entre los habitantes que tienen derechos históricos -más allá de todos los habitantes llaniscos». «Lo que se pretende es algo tan razonable como que haya un consenso sobre este tema», finalizaba el primer edil llanisco, «y cuando haya ese consenso, se podrá seguir adelante».
