Un joven de 23 años y vecino de Piloña ha sido detenido por a Guardia Civil acusado de un delito de desobediencia, contra la seguridad vial, conducción temeraria y daños. Un glosario de cargos que responden a lo sucedido en la mañana del 1 de abril cuando una patrulla de Seguridad Ciudadana de Infiestu observó a un vecino, al que reconocieron, conduciendo por la localidad. Se da la circunstancia de que al joven estaba siendo investigado desde el día anterior por conducir el mismo vehículo sin tener permiso de conducción por haber perdido todos los puntos.
El conductor, al apercibirse de la presencia de la Guardia Civil, aceleró bruscamente para emprender la huida por una carretera local haciendo caso omiso a las señales de los agentes, que buscaban que detuviera su marcha. Lejos de detenerse, se inició una persecución a través de la carretera PI-3 atravesando el pueblo de Santianes hasta llegar a una pista forestal que une esta vía con la PI-4.
Según consta en el comunicado de la Benemérita, lo estrecho de la carretera local unido a la alta velocidad pusieron en serio peligro a los vecinos de la zona. Incluso, el conductor a la fuga llegó a colisionar con otro vehículo que circulaba por la vía. El hecho de que el coche se quedara atascado entre los muros de dos viviendas de Mestres tampoco detuvo la huída que, tras una serie de maniobras evasivas, retomó la marcha no sin antes embestir hasta en dos ocasiones al vehículo de la Guardia Civil que iba tras él.
Ante la agresividad de la conducción y la posibilidad de poner en riesgo a viandantes y vecinos de la zona, la Guardia Civil optó por no seguirle. En lugar de ello, la Benemérita prefirió localizarle horas más tarde gracias a su entorno familiar para detenerle en virtud de los cuatro cargos de los que está acusado.
El vehículo fue localizado abandonado en la pista forestal por la que el conductor trató de huir.