La Consejería de Medio Rural y Política Agraria anunció ayer que autorizará la «extracción» de un máximo de 53 lobos en todo el Principado. Un número calculado en base a una población mínima estimada de 345 ejemplares y que forma parte del programa anual de control previsto en el Plan de Gestión del Lobo que se retoma tras la salida de este cánido del Lespre.
Medio Rural ha estipulado unos números máximos de ejemplares a extraer en función de las distintas zonas geográficas de Asturias y, también, según el número de reses afectadas por daños de este animal durante 2024. Así y en la zona centro-oriental, la Consejeria autoriza la extracción de hasta ocho animales en un área en el que el pasado año se registraron 292 reses afectadas. Además abre un capítulo especial para la zona de Picos de Europa donde, siempre en terreno de fuera del parque nacional, permite la eliminación de hasta cuatro ejemplares.
Además la Consejería que preside Marcelino Marcos Líndez estipula que estos controles sobre la población de lobo se realizarán en dos franjas específicas del año: de enero a abril y de septiembre a diciembre. También contempla «extracciones puntuales» entre mayor y agosto en el caso de «animales que causen daños repetidos». Por último y en lo que respecta a las zonas fuera de gestión, se podrán realizar estas extracciones durante todo el año.
En lo que respecta a los métodos de extracción, se incluyen aguados y recechos para capturar lobos de manera selectiva por parte de los agentes medioambientales o el personal autorizado, mediante cacerías autorizadas de otras especies y batidas realizadas por agentes medioambientales «cuando los métodos básicos no resulten suficientes».
Nuevo baremo de daños
En la misma comparecencia de prensa, Marcos Líndez anunció también la aprobación de un nuevo baremo de daños provocados por fauna salvaje que se publicará en el BOPA. Según adelantó, este nuevo baremo incluye bonificaciones y un aumento de hasta el 30% del lucro cesante.
La nueva normativa que entrará próximamente en vigor contempla las indemnizaciones para las explotaciones en función de dos componentes: el precio emergente, que refleja el valor de cada animal calculado según criterios de edad, raza y aptitud productiva, entre otros; y el lucro cesante, que incluye un incremento base del 20% sobre el valor emergente que puede verse incrementado en un 5% adicional en el caso del ganado bovino y equino si el animal lleva censado al menos tres años, y de hasta el 10% si supera los seis años de edad. Ademas se contempla un lucro cesante especifico para las ganaderías de leche.
A estas bonificaciones se sumaría un 10% adicional si los animales están inscritos en un libro genealógico, protegidos por una marca de calidad o cubiertos por un seguro agrario; y un 20% en caso de daños a razas autóctonas. Por último, se mantiene el 20% extraordinario para daños causados por especies como el oso y el lobo; y se incorpora un 10% adicional para explotaciones que adopten medidas preventivas frente a fauna silvestre y un 20% para las que transformen los productos en la propia ganadería.
Por último, el nuevo baremo de daños por de Asturias incluye como novedad mejorar la agilidad y transparencia de los procesos administrativos relacionados con ataques de fauna silvestre, incluyendo que se aceptarán como pruebas las fotografías aportadas por las personas que soliciten la indemnización.