El alcalde asegura que «Los cargos públicos tenemos que exigir que los que no cumplen lo hagan, aunque nos denuncien»

Ángel García, alcalde de Siero: «La judicialización de la política en este país lo está haciendo ingobernable»

El alcalde de Siero, Ángel González, acompañado por su abogado, Luis Tuero, a la salida del juzgado
photo_camera El alcalde de Siero, Ángel González, acompañado por su abogado, Luis Tuero, a la salida del juzgado

Hasta 15 denuncias por lo penal contra su persona se amontonan en el escritorio del despacho municipal de Ángel González. La que en el día de hoy le llevó a los juzgados de Pola de Siero fue una denuncia de un policía local que acusa al alcalde de acoso laboral y de no respetar unos turnos de trabajo pautados por una enfermedad del agente.

El abogado del agente, Guillermo Calvo, aseguro a la salida de los juzgados que «Se trata de un problema serio. El agente que denuncia tiene un problema de salud acreditado. La situación es seria ya que pudo costarle la vida al agente. Según tenía el agente acreditado por los servicios médicos y de los servicios de prevención del ayuntamiento y la mutua que sólo podía realizar los turnos fijos diurnos. Durante bastante tiempo se le trató de imponer un turno rotativo en el que también se incluían las noches, algo totalmente desaconsejado por su estado de salud. De eso se trata la denuncia de hoy».

Por su parte, el abogado del alcalde, Luis Tuero, quiso darle contexto al asunto y explicó que «Es una querella que se remonta al año 2019. Todo el mundo sabe los problemas que hubo en aquel año, sobre todo en los meses de noviembre y diciembre, con el descontrol que había en la Policía Municipal, cuando no había nadie de servicio, habían desaparecido los cuadrantes…; había una situación de descontrol importante y hubo que ponerle coto. A partir de ahí, hubo un absoluto y total respeto tanto a los procedimientos como a las particularidades de esta persona. Esto se enmarca en una campaña orquestada. Tenemos sobre la mesa 15 denuncias por lo penal, son siempre las mismas personas las que denuncian: unas veces son denunciantes y otras testigos. Pero son siempre los mismos. Las particularidades de este agente por sus problemas médicos se respetaron siempre y desde el primer día. Por lo tanto, se nos achaca una situación que no es verdadera».

Ángel García, por su parte, comenzó asegurando que «La mala noticia para los que me denuncian es que no me voy a coger ningún día de reflexión. No la necesito porque estoy completamente convencido de lo que hago. Soy el jefe máximo de la Policía Local y mi obligación para con los vecinos es que la gente venga al trabajo y que, una vez que esté, trabaje. Mis problemas comienzan cuando en el año 2019 veo que en la Policía Local ni vienen al trabajo, ni cumplen con él de manera generalizada: no había calendario, no fichaban…era un auténtico desbarajuste».

El alcalde continuó con su relato de los hechos: «Lo que intenté fue que la gente tenga un calendario anual, que fiche, que vengan a trabajar y que cumplan con sus obligaciones de atender a los ciudadanos y hacer cumplir las ordenanzas municipales. Por ello me llaman acosador. Y me denuncian por lo penal. Este país ha entrado en el camino de judicializar la política y de está convirtiendo en algo ingobernable. Cuando un alcalde quiere que la gente cumpla con sus obligaciones en el trabajo, es un acosador…y lo denuncian 15 veces por lo penal. En este caso en concreto, este agente nunca hizo noches ni turnos, pero cobraba ambos, como el resto. Desde la mutua nos avisan de su situación y se le pone un turno fijo de lunes a viernes de 10 a 14:30 h y de 15:30 a 18:30 o 16:30 a 19:30, como quisiera, para que escogiera. Y eso es un acoso. Pero no sólo es eso: desde 2019 este señor ha trabajado 400 días, estando más de 1.000 de descanso o baja».

Para finalizar, el alcalde dejó un mensaje claro, para el que lo quiera escuchar: «Los cargos públicos tenemos que exigir que el que no cumple, lo haga; aunque nos denuncie. Y yo lo voy a seguir haciendo siempre, hasta el último segundo: cuando alguien no cumpla, exigirle que lo haga. Y si tengo que venir al juzgado otras 15 veces, lo haré».