La imponente iglesia de San Pedro, en Pola de Siero, no está pasando por su mejor momento. Si en una primera fase hubo que centrarse en la reparación de la fachada y las torres, en esta segunda va a bordarse el problema de las humedades en el interior de la iglesia. También se aprovechará para soterrar los cables eléctricos que ahora están a la vista, sustituir luminarias exteriores y afrontar la reforma del vallado del templo, así como del local parroquial en el que se lleva a cabo la catequesis.
Esta segunda fase de la obra, tan importante como la primera, se acometerán obras en el techo y las paredes de la iglesia ante los numerosos problemas de humedad que presenta el templo, una situación que se hace visible ante los numerosos desconchones que hay por toda la iglesia y zonas de la misma en las que «nos llueve dentro» como aseguró el párroco de San Pedro, Fermín Riaño.
El portavoz del Consejo de Obras, José Antonio Noval Cueto, aseguró que en la actualidad «tenemos recaudados 130.299,077 euros de un presupuesto elaborado en septiembre de 2023 que estimaban el coste de la obra en 280.000 euros».La intención del consejo es presentar el proyecto al ayuntamiento a principios del mes de enero para que se inicien todos los trámites que finalicen con la licitación, la contratación y la obra.
«La iglesia de San Pedro sigue pidiendo ayuda. No hay cantidad pequeña, todas son válidas y agradecemos cualquier donación recibida, cada uno dentro de sus posibilidades. Actualmente tenemos 26 familias que colaboran mensualmente con sus aportaciones, aunque nos gustaría que hubiera más. Tenemos también dos cuentas bancarias habilitadas para recibir ingresos y colectas en las misas, donativos en el cepo de la iglesia. También se puede colaborar a través de donaciones puntuales».