El tejido asociativo de Llanera es tan amplio que da cabida a todo el mundo, a todas las inquietudes. La Coral Polifónica de Llanera lleva en marcha desde el año 1988: «Su primer presidente –rememora Carracedo– fue Abel González. Creo que fue el único presidente a lo largo de nuestra historia, y te diría de toda Asturias, que no pertenecía a su coro, que no cantaba, pero nos decantamos por él por el carisma que tenía en Llanera, un hombre muy conocido y que, a su vez, conocía a prácticamente todo el mundo que vivía aquí. Con él se formó la primera junta directiva “oficial” y en ella yo figuraba ya como tesorero. De aquellos fundadores debemos quedar, hoy en día, cuatro o cinco».
La Coral Polifónica de Llanera nace por iniciativa municipal en tiempos en los que la alcaldía estaba en manos del socialista Justo Prado: «Fue una iniciativa del concejal de cultura, Vicente Llaneza, que se lo planteo a María Ablanedo, la que era la directora de la Casa de la Cultura. Pusieron un anuncio para que se apuntara la gente y crear así la primera formación del coro. Como curiosidad puedo decirte que el primero que se apuntó fue Manolo “El barberu” y detrás, yo. Así, uno tras otro, hasta llegar a casi una treintena de personas. El primer director fue Emilio García, que era cura de Molleda, en Avilés, y nuestro primer concierto en la misa de San Isidro del año 1990».
Y hasta la actualidad, sin parones más que el obligado por el confinamiento y la pandemia de 2020 «En los que estuvimos sin ensayar casi seis meses. Cuando las autoridades empezaron a levantar algo la mano empezamos a reunirnos y retomar la actividad». Excepción hecha, desde su inicio, la Coral Polifónica de Llanera cuenta sus actuaciones por centenares, en Asturias y fuera de nuestro territorio: «No hay comunidad autónoma en la que no hayamos estado. Cantamos también en Italia, en Roma, y en Portugal».
Gorka García Fernández de Castillo es el actual director de la Coral. Nacido en Vitoria, cumple su segunda etapa al frente del grupo, tras un primer paso de tres años a principios de la década del 2000: «Por circunstancias familiares tuvo que abandonar la Coral y ocupó su lugar Carlos Alfredo Esteban, que estuvo con nosotros 10 años. Cuando este abandonó yo pensé inmediatamente en Gorka y tuvimos la fortuna de que aceptara. Es un muchacho extraordinario, muy abierto y que nos ayuda en todo lo que necesitamos».
El tejido social de Llanera es denso y heterogéneo y la Coral Polifónica de Llanera siempre ha encajado bien en él, sólo faltaba: «Tenemos una relación muy estrecha con una gran parte de las Asociaciones del concejo. Colaboramos entre nosotros sin ningún tipo de problema. Hay una gran sintonía.
Los ensayos y los conciertos continúan. La próxima actuación de la Coral Polifónica de Llanera será en la Iglesia de San Pablo de Oviedo, situada en la calle Valentín Masip, en el barrio ovetense de La Ería.