Adrián Barbón, presidente del Principado, ha fijado hoy en el Día de Asturias celebrado en FITUR dos objetivos «irrenunciables» para el turismo de este año: fortalecer el impulso al turismo rural y sacar el máximo partido al reconocimiento de la UNESCO a la cultura sidrera. Dos finalidades de 2025 que pasan, como el propio presidente ha declarado, por «hacer de Asturias una marca de calidad reconocible en toda Europa». Algo para lo que el logo de Asturias Paraíso Natural del que se conmemoran los 40 años es clave «por su sencillez, su continuidad, porque se ha convertido en una marca que nos identifica en todas partes».
El logotipo de Asturias Paraíso Natural fue un éxito rotundo
El presidente del Principado ha pasado revista a algunos de los hitos de la actualidad del turismo de Asturias, entre los que está «haber superado ese objetivo de los dos millones de visitantes, que ahora ya son casi tres», la desestacionalización y el hecho de que aquellos concejos con menos tradición turística hayan comenzado a trabajar en su fomento.
Inevitable era mencionar en su intervención las fortalezas del sector, entre las que Barbón ha mencionado la protección de los recursos naturales, el empuje que supone la alta velocidad ferroviaria y la oferta de vuelos, el desarrollo de planes específicos que suman 91 millones de fondos europeos, la diversificación de la oferta y el diseño de un nuevo marco normativo que permitirá regular mejor las viviendas de uso turístico y abrirá la puerta a que los ayuntamientos puedan aplicar una tasa municipal voluntaria.
«Estamos obligados a pensar en el futuro, a anticiparnos», ha precisado Barbón, quien se ha comprometido a trabajar para «poner en pie las bases del modelo turístico de porvenir». Según las últimas estimaciones, el sector aporta más de 37.000 empleos directos y casi 55.000 si se añaden los indirectos e inducidos. «El turismo no es un complemento a nuestra estructura económica; es uno de sus motores», ha afirmado el jefe del Ejecutivo.