La Travesera y la Traveserina Integral de los Picos de Europa volvieron a ponerse en el escaparate nacional durante la edición número 23 de FITUR, con presencia del Ayuntamiento de Cabrales y su alcalde. La cita sirvió para reforzar el carácter especial de dos pruebas de alta montaña que, año tras año, mueven a corredores, familias y aficionados por los valles y pueblos del entorno.
Más allá del dorsal, el evento se presentó como un plan completo: deporte, cultura y territorio en un mismo fin de semana (y en 2026, en dos). Con salida en un lugar tan simbólico como Covadonga y un recorrido que cruza tres comunidades, la propuesta mantiene ese punto de aventura que hace que llegar a la línea de salida ya sea, para muchos, un triunfo.
El enfoque fue claro: recordar por qué estas carreras son leyenda, repasar datos técnicos y poner cifras sobre la mesa en cuanto a turismo, retorno económico y difusión. Todo ello con una invitación directa a marcar en el calendario el 6 y el 13 de junio de 2026.
- Presentación en FITUR y respaldo institucional
- Una carrera legendaria que une territorio
- Datos técnicos de la Travesera y la Traveserina
- Impacto turístico, económico y difusión digital
- Fechas 2026, cartel y llamada a vivir la experiencia
Presentación en FITUR y respaldo institucional
La puesta de largo tuvo lugar en FITUR, en su edición número 23, con un papel visible del Ayuntamiento de Cabrales y su alcalde. También se citó la participación institucional del alcalde de Cabrales y del alcalde de Cangas, en una presentación donde el evento se explicó como algo más amplio que una competición deportiva.
Durante el acto intervinieron Rubén y David, este último como director de la carrera. Además, se señaló que el sorteo de plazas se había celebrado el jueves anterior a la presentación, un detalle que ayuda a entender por qué, a esas alturas, ya se hablaba de alojamientos completos y reservas de comidas al límite.
Una carrera legendaria que une territorio
La Travesera y la Traveserina Integral de los Picos de Europa se describieron como dos retos de alta montaña entre los más exigentes y conocidos del sur de Europa. Se remarcó su componente físico y mental, con ese punto de prueba “para quien quiere ir más allá”, algo que explica la etiqueta de “madre de todas las carreras” dentro del mundillo de la montaña.
También se subrayó su dimensión territorial: la prueba enlaza Asturias, Cantabria y Castilla y León, con respaldo del territorio y de tres Comunidades Autónomas. En el relato cultural, la Travesera se vinculó a la historia asturiana y a una ruta asociada a la reconquista, citando el contexto de la vía de escape “cuando Pelayo expulsó a los musulmanes”, con salida desde el santuario de Covadonga y el mensaje simbólico de “Asturias y su gente”.
En ese mismo tono, se puso en valor lo que se vive en el recorrido, con ejemplos que explican por qué tanta gente repite. Se mencionó, por ejemplo, la imagen de encontrarse a 2.400 metros con un gaitero tocando la gaita, un detalle que refuerza el carácter vivencial y la identidad local.
Datos técnicos de la Travesera y la Traveserina
En el apartado técnico, la Travesera (la prueba principal) se presentó con una distancia total de 74 kilómetros, atravesando los tres macizos de los Picos de Europa. La salida se sitúa en El Repelao, justo debajo de la basílica de Covadonga, y la llegada se indicó en Cárdenas de Cabrales.
Los horarios también quedaron bien definidos: la salida se da a las 2:00 de la madrugada y el último corredor llega a las 21:00 del día siguiente. En cabeza, el primero suele moverse entre 10 horas y 30 minutos y 10 horas y 45 minutos, citado como “once menos cuarto”. Se insistió en que plantarse en la línea de salida ya representa un logro personal para muchos, por la dureza global del reto.
La Traveserina, aunque se presente como la “pequeña”, se describió como 46 kilómetros “en estado puro” y con más de 4.000 metros de desnivel positivo. Se dejó claro que lo de “pequeña” va con matiz: solo sería pequeña por la “INA”, porque el recorrido y la exigencia la colocan como una opción para gente muy experta.
Además, se enmarcó su celebración en el primer fin de semana de junio, quedando para 2026 un formato de dos fines de semana consecutivos: Traveserina el 6 de junio de 2026 y Travesera el 13 de junio de 2026. Ese calendario, tal y como se contó, convierte la zona en un foco continuo de ambiente de montaña durante dos sábados seguidos.
Impacto turístico, económico y difusión digital
El impacto económico se cifró con una idea muy concreta: el retorno anual que deja la prueba en el concejo de Cabrales y los concejos limítrofes supera el medio millón de euros. A esto se sumó un efecto inmediato y fácil de comprobar: en esos dos fines de semana de junio, la ocupación hostelera se describió como plena, sin plazas hoteleras disponibles y con reservas para comidas totalmente cubiertas.
Las cifras de movimiento de personas ayudan a entenderlo. Se habló de unos 450 corredores por cada carrera y de una media de 2,5 acompañantes por participante, con casos puntuales en los que llegan hasta seis personas por corredor. Con ese patrón, la estimación se situó en torno a 2.000 personas por fin de semana en Cabrales.
En cuanto al perfil, se fijó una edad media alrededor de los 40 años y un poder adquisitivo medio-alto. También se destacó la procedencia: en Travesera, el 75% de los participantes llegan de fuera de Asturias, y el 95% pernoctan en el Concejo de Cabrales o en los alrededores. Además, se mencionó presencia de 15 nacionalidades distintas y representación de todas las comunidades autónomas de España.
En promoción, se puso el foco en la retransmisión: hubo streaming de ambas carreras pese a la dificultad de emitir dentro de un Parque Nacional con problemas de cobertura, y se contabilizaron más de 60.000 reproducciones. En redes sociales se citó actividad en Instagram y Facebook, con referencias a un volumen de seguidores “por encima de 20, 25,” y a un impacto medio por publicación por encima de “cientos y una mil”, además de compararse el modelo de referencia organizativa y de alcance con el Descenso del Sella, como objetivo a emular de forma progresiva.
Fechas 2026, cartel y llamada a vivir la experiencia
La hoja de ruta quedó marcada con el anuncio de que en 2026 se contará con “el mejor de los carteles” de la historia del evento. En el calendario, las fechas se repitieron como clave: Traveserina el 6 de junio de 2026 y Travesera el 13 de junio de 2026, dos fines de semana consecutivos que concentran el ambiente deportivo y turístico en toda la zona.
La invitación no se limitó a quien compite. Se animó a acercarse a vivir la carrera como público, incluso aunque no sea el fin de semana exacto de competición, y se recalcó que para quien llegue por primera vez cualquiera de los dos fines de semana puede convertirse en una experiencia deportiva y personal “que nunca han visto”. El cierre del mensaje incluyó un guiño humorístico que se mantuvo tal cual: “Eso sí, mirais todos años que no tengo ni un ojo”.
En el plano práctico, quedaron tareas claras para los próximos materiales y la preparación: confirmar sede exacta del evento y los puntos de salida y llegada (El Repelao, basílica de Covadonga, Cárdenas de Cabrales), preparar campaña de promoción para las fechas del 6 y 13 de junio de 2026 y coordinar con alojamientos y restauración de Cabrales y concejos limítrofes ante la ocupación total y posibles listas de espera.
También se señaló la necesidad de optimizar la infraestructura de streaming en el Parque Nacional de Picos de Europa por la falta de cobertura, diseñar contenidos para redes sociales que ayuden a ordenar y clarificar métricas de seguidores y alcance, reforzar el programa cultural en carrera (como el gaitero a 2.400 m) y documentar el impacto económico y turístico (más de medio millón de euros, 75% de participantes de fuera, 95% de pernoctaciones, 15 nacionalidades). Todo ello, sin perder de vista la logística de 450 corredores por carrera y el flujo de acompañantes (media 2,5), que sitúa el movimiento total cerca de 2.000 personas por fin de semana.