Asturias amanece hoy con un mensaje claro: el turismo ya no va de tachar lugares en un mapa. Va de vivir, de sentir y de volver. Y en ese nuevo tablero, la región quiere jugar fuerte.
El presidente de Hosteleria y Turismo de Asturias-Otea, Javier Martínez llevó a FITUR 2026 las propuestas de los empresarios hosteleros asturianos.
Antes de entrar en el debate, OTEA y toda la hostelería asturiana han trasladado su profundo pesar por el grave accidente de tren ocurrido en Adamuz, con un acompañamiento explícito a las víctimas y a sus seres queridos.
Con ese contexto, el foco se desplaza a lo urgente: ordenar la oferta, conectar experiencias y contar mejor lo que ya existe. La meta es directa: que quien se escape a Asturias descubra algo más que un destino y decida quedarse un poco más.
Duelo por Adamuz y coordinación institucional
El arranque del mensaje estuvo marcado por la tragedia: OTEA y la hostelería asturiana han expresado su pesar por el accidente ferroviario de Adamuz, trasladando apoyo a las víctimas y a sus familias en un momento especialmente duro.
Tras ese gesto, el discurso ha subrayado la importancia de la colaboración con el Gobierno del Principado. Para OTEA, el trabajo conjunto se presenta como la vía imprescindible para que el sector avance con solidez y con objetivos compartidos.
Asturias como experiencia: diversidad en pocos kilómetros
El turismo ya no se mueve por postal. El viajero actual busca vivencias: probar, caminar, escuchar, compartir. Esa tendencia coloca a Asturias en una posición favorable, por su capacidad para ofrecer mucho en poco espacio.
En pocos kilómetros, el cambio de escenario es real: mar y montaña, sidrería y casa rural, fiesta popular y silencio. Esa mezcla de naturaleza, gastronomía, cultura y hospitalidad se presenta como el valor diferencial que convierte una visita rápida en una escapada que se alarga.
Desestacionalizar: el reto que marca la agenda
Hay un objetivo que se repite como prioridad: desestacionalizar. La idea es sencilla y potente: activar el territorio durante todo el año y evitar que la actividad se concentre en fechas concretas.
En esa línea, se impulsa el “Destino Asturias” como propuesta preparada para cualquier momento y para perfiles distintos de viajero. En el centro del planteamiento aparece el motor de la experiencia: bares, restaurantes, sidrerías, hoteles, campings y alojamientos rurales, señalados como el corazón del sector.
Escapada Asturias, la web que ordena y da visibilidad
Para que el plan funcione, la oferta necesita estructura y relato. Ahí entra en juego Escapada Asturias, una web impulsada por OTEA para recopilar, organizar y hacer visibles propuestas ligadas al territorio.
El enfoque es práctico: un punto de encuentro donde el viajero puede descubrir experiencias reales, creadas desde Asturias y protagonizadas por establecimientos locales. El objetivo es transformar recursos dispersos en planes completos: dormir, comer, disfrutar, conocer y volver.
Bonos de Turismo Rural y conexión de recursos
El impulso puede apoyarse en iniciativas como los Bonos de Turismo Rural, orientados a incentivar la visita a zonas rurales en temporada baja. La medida encaja con el propósito de llevar actividad y oportunidades a todo el territorio durante los meses menos demandados.
La clave, según el planteamiento, está en conectar piezas: paisaje, cultura, eventos, gastronomía, sidra y servicios dentro de una misma propuesta. Así, cada recurso deja de ser un elemento aislado y pasa a convertirse en una experiencia redonda, fácil de elegir y sencilla de compartir.
Cuatro estaciones: eventos y planes para activar el destino
La estrategia se apoya en ejemplos muy concretos. En invierno, la idea no se limita a la nieve: se habla de esquí, sí, pero también de mesa y sidrería al final del día, con el plan completo ya armado.
En otoño, la berrea se plantea como vivencia que une naturaleza, senderismo y gastronomía. Y en las ciudades, citas como el Festival Aéreo de Gijón o el Desarme en Oviedo se señalan como palancas capaces de dinamizar el destino.
En el mundo rural, el mensaje va directo: cada pueblo, cada fiesta, cada tradición y cada chigre puede convertirse en una razón auténtica para viajar. El objetivo final es que el visitante no se limite a ver Asturias, sino que la viva, la saboree y la comparta.
“Asturias, Destino & Sentido” y el vídeo que lo resume todo
El relato se articula bajo “Asturias, Destino & Sentido”, presentada no solo como campaña, sino como una forma de contar identidad. Ese hilo conductor busca dar coherencia a la escapada y encuentra en Escapada Asturias un escaparate central.
El mensaje insiste en ideas muy reconocibles: en Asturias, el “kilómetro cero” no se plantea como etiqueta, sino como forma de vivir; el silencio se reivindica como banda sonora; y la lluvia no se vende como problema, sino como parte del plan.
Con esa mirada se presenta el vídeo del día: una invitación a descubrir una Asturias diversa, cercana y auténtica, con cuatro estaciones por delante. Del esquí a la playa, del Antroxu al Desarme, de una sidrería a una casa rural en mitad del paisaje, el cierre mantiene el mismo pulso: Asturias acoge, cuida y deja huella, mientras OTEA reafirma su compromiso para que cada escapada encuentre sentido y casa.