viernes. 19.08.2022
DANIEL RIPA

Los parados no son un negocio

El SEPEPA sólo tiene 25 orientadores profesionales, que atienden a 95.000 desempleados asturianos

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“El Servicio Público de Empleo (SEPEPA) no se encarga de buscar trabajo”. Esto dijo su Directora en Asturias, Luisa Pérez, para justificar los convenios con ETTs y la FADE por los que el gobierno les paga 1.900 euros por cada trabajador que consigan contratar. Una reforma impulsada en 2010 y que a Zapatero le valió una huelga general. ¿En qué momento los desempleados se han convertido en nicho de negocio? Mientras, las oficinas de empleo sólo intervienen en el 2% de contratos realizados. ¿Han tirado la toalla? 

El SEPEPA sólo tiene 25 orientadores profesionales, que atienden a 95.000 desempleados asturianos; hagan la cuenta: un orientador por cada 3.800 personas. 30 minutos anuales por desempleado. Allí donde no llegan los escasos orientadores cualificados, se sitúa a personal administrativo, que no había sido contratado para ello. ¿Se imagina a un veterinario obligado a trabajar de cardiólogo? ¿Tendrá más o menos éxito en sus operaciones? A veces, la solución es peor: el SEPEPA te llama y te manda, sin más, a la sede de UGT a que te orienten. Ya es más que los jóvenes, convocados a sesiones de orientación por SMS: ¿no merecen ni una llamada? Los parados de larga duración y mayores de 50 años, dejan de serlo si trabajan un sólo día al año, dificultando su acceso a prestaciones y formación. ¿Por qué se controla obsesivamente a los desempleados? ¿Efectúan ese control a evasores fiscales?

El SEPEPA recibe 89 millones de euros anuales. ¿En qué lo utilizan? Para externalizar el 70% de esa cifra a entidades externas en vez de reforzar el sistema público. La formación termina siendo una vía de contratación precaria y de desvío de fondos hacia entidades privadas o sindicales. Los planes de empleo cubren puestos de trabajo estables que deberían emanar de los ayuntamientos. Aún más grave es que miles de personas ya ni se molestan en inscribirse en la oficina de empleo. ¿Sabe por qué? Porque pierden la esperanza de que el SEPEPA les pueda ayudar. No hay nada peor que una tierra que pierde la esperanza. 

Daniel Ripa, Diputado Regional de Podemos

 

Los parados no son un negocio
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