La magistrada Ana López Pandiella, titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Gijón, podría autorizar el drenaje de la balsa de El Frondil, en la parroquia riosellana de Ribadesella; para confirmar o descartar la presencia de los restos mortales de Mari Trini y su bebé de 13 meses, Beatriz, desaparecidas desde 1987.
El drenaje de la balsa que ahora evalúa la jueza y que tendría que ser ejecutado por especialidad de la Unidad Militar de Emergencias (UME) de esta balsa de la antigua mina de la localidad se plantea como alternativa a la extracción de los vehículos. Una maniobra que ya había sido autorizada por la magistrada y que ha quedado descartada dado que la corrosión del agua podría provocar su rotura, dificultando así la localización de los restos mortales de las desaparecidas de encontrarse en su interior.
La decisión de la magistrada llega en un momento en el que diferentes vecinos de la zona vaticinan que las labores de búsqueda serán infructuosas. Según algunos testimonios, la balsa de la mina de espato flúor no alberga dos coches sino tres si bien los buzos solo localizaron un par de ellos.
Además, esos mismos vecinos afirman que los vehículos que allí se encuentran fueron arrojados en los 90 cuando Antonio María da Silva, apodado "El Portugués" y principal sospechoso de la desaparición de Mari Trini y su bebé, hacía años que no se encontraba en la zona.
