La última semana completa del año dejó una imagen potente en Asturias: siete trasplantes en solo unos días en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Un cierre de calendario que no llega por casualidad, sino por un gesto que lo cambia todo: la donación.
Entre quirófanos, equipos en alerta y coordinación al minuto, el HUCA sacó adelante una cadena de intervenciones que volvió a poner el foco en lo esencial. Cuatro donantes asturianos hicieron posible que varias personas recibieran una nueva oportunidad.
Los datos son claros y el ritmo, alto. Lo ocurrido entre el 22 y el 28 de diciembre no solo impulsó trasplantes dentro del hospital: también activó envíos de órganos a otros centros del Sistema Nacional de Salud a través de la Organización Nacional de Trasplantes.
Una semana de máxima actividad en el HUCA
Del 22 al 28 de diciembre, los equipos médicos del HUCA realizaron siete trasplantes. El reparto fue preciso: cinco de riñón y dos de hígado. Una semana intensa, con un impacto directo en pacientes que esperaban esa llamada.
La operativa no se quedó en Oviedo. Dentro del programa de donación de la Organización Nacional de Trasplantes, se enviaron tres riñones y un hígado a otros hospitales del Sistema Nacional de Salud. Coordinación y rapidez, sin margen para fallos.
En conjunto, la generosidad de cuatro donantes multiorgánicos permitió completar once trasplantes. De ellos, siete se llevaron a cabo en el HUCA, según el balance de la última semana completa del año.
Donación en Asturias: cifras del año y un dato clave
El acumulado anual también marca tendencia. En lo que va de año, Asturias suma 82 trasplantes renales, con un matiz relevante: dos procedieron de donante vivo. A ese volumen se añaden dos trasplantes hepáticos y ocho cardiacos.
Detrás de esas cifras está la solidaridad de 64 personas, además de órganos llegados desde otras comunidades. Y hay un dato que subraya el cambio en los procesos: de esos 64 donantes, 24 lo fueron en asistolia controlada.