El agente de la Policía Local de Cangas de Onís acusado por un compañera en 2020 de un delito de acoso sexual continuado ha reconocido los hechos ante el Juzgado de lo Penal nº 1 de Oviedo. Además de tener que abonar una multa de 10 euros diarios durante seis meses a la víctima, con responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago, el ya condenado tendrá que hacer frente también a una indemnización de 3.000 euros por los daños y perjuicios morales causados a la mujer, así como los intereses legales correspondientes, según informa Europa Press.
No es la única pena impuesta por el juzgado. El que fuera agente de la Policía Local de Cangas de Onís tendrá que cumplir también una orden de alejamiento de la víctima durante un año, seis meses y un día. Según esto, el ya condenado no podrá ni acudir al domicilio de la víctima ni a su lugar de trabajo ni otros frecuentados por ella. Tampoco podrá aproximarse a menos de 200 metros de ella ni establecer ningún tipo de comunicación.
El Juzgado de lo Penal de Oviedo ha tenido en cuenta los hechos relatados por la víctima, y que recoge la denuncia formulada por ella ante la Guardia Civil. En ellos, se deja constancia de cómo el condenado encontrándose de servicio, en el desarrollo de su función y presentando superioridad en rango con respecto a la víctima le impuso a su compañera «varias conductas de inequívoco contenido sexual» y sin respetar la voluntad contraria de la mujer.
Este juicio del que ya existe sentencia fue suspendido hasta en tres ocasiones. En las dos primeras, el ahora condenado agente de la Policía Local no se personó «por fuerza mayor». En la tercera ocasión, en noviembre de 2023, fue debido el Tribunal de la Sección Tercera de la Audiencia que consideró que no era «competente para juzgar el caso» para enviarlo a lo penal.

