Un año más, el cementerio de Carbayín Alto, en Siero, fue el punto de encuentro para que medio centenar de personas se reunieran en torno a la tumba que recuerda a los Mártires de Carbayín, 24 personas que yacen en una fosa común «Detenidas de manera aleatoria, en sus casas. Fueron encarceladas, torturadas y asesinadas –comentó la historiadora Carmen Suárez–. 90 años después este hecho se sigue recordando. Fue un ensayo general de lo que había que hacer para masacrar a una parte de la población y que sirviera como ejemplo. Esto son estos mártires: un ejemplo de aquello que se puede hacer cuando lo que quieres es reprimir un movimiento».
En el acto participaron José Enrique Fernández, del PCE, Teresa Álvarez, concejala de IU en el ayuntamiento de Siero y Luis Blanco Junquera, en representación del PSOE.