Gunter Demnig es un artista alemán que, a principios de los años 90 colocó la primera stolperstein (traducido del alemán como «piedra contra la que tropiezas») el día que se cumplían 50 años de la orden dada por Heinrich Himmler para iniciar la deportación de gitanos. A partir de esas primera piedra, Demnig inició el Proyecto stolperstein, dedicado a recordar a los asesinados o cautivos por los nazis. El próximo sábado, una de esas piedras estará insertada en Posada de Llanera: la que recuerda a Marino Martínez, llanerense de San Cucao, detenido por las SS el 24 de junio de 1940 en la ciudad francesa de Angulema. Marino fue uno de los pasajeros del Convoy de los 927, un tren con 927 refugiados españoles que fue conducido desde la ciudad francesa hasta el campo de concentración de Mauthausen.
Marino, prisionero número 9034 del Campo, fue elegido para trabajar en la cantera del empresario nazi Anton Poschacher. El papel de «los pochaca», como se les conocía a los presos que trabajaban en la cantera, fue fundamental para sacar del Campo las fotografías realizadas por Francisco Boix, que serían utilizadas como prueba del horror nazi en los Juicios de Nuremberg. El campo de Mauthausen fue finalmente liberado el 5 de mayo de 1945 y Marino Martínez obtuvo la condición de exilado político. Vivió el resto de su vida en Toulouse, donde se afilió al PSOE, estableciendo contacto con la sección clandestina del partido y la UGT en Asturias. Marino falleció en el año 2003.
Más de dos décadas después de su fallecimiento, un stolperstein en Posada de Llanera recordará su figura. El próximo sábado, a las 12h, frente al Ayuntamiento de Llanera, autoridades y familiares asistirán a la colocación de la piedra. Previo al acto, Begoña Collado Villa, directora de Memoria histórica del Principado y Begoña Canel, del Grupo de Deportados de Asturias, dieron una charla en el IES Llanera para dar a conocer a los alumnos la figura de marino Martínez, el contexto histórico de los hechos y el significado, emocional y material, que supone la colocación del stolperstein.
Begoña Collado aseguró que «en Asturias se llevan colocando estas piedras desde el año 2023 y esperamos que hasta finales del año 2026 podamos colocar este recuerdo de los casi 200 deportados que tuvimos en la región». La iniciativa, nacida en Alemania, que ha sido adoptada por una gran parte de los países de Europa y, más recientemente, por alguno sudamericano, como Argentina, ya ha conseguido colocar más de 116.000 «piedras contra las que te tropiezas» por todo el mundo.