Jesús Sanz Montes en LLanera

«Hay que tener en cuenta la presunción de inocencia porque, a veces, los victimarios pueden ser las víctimas»

El Arzobispo de Oviedo acudió a Posada de Llanera a la entrega de los premios Liborio Colino
El Arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, durente su homilía de esta mañana en la iglesia de San Salvador de Rondiella, en Posada de Llanera
photo_camera El Arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, durente su homilía de esta mañana en la iglesia de San Salvador de Rondiella, en Posada de Llanera

El Arzobispo de Oviedo, el franciscano Jesús Sanz Montes, acudió a la entrega de los premios Liborio Colino a la parroquia de de San Salvador de Rondiella, en Posada de Llanera. Antes de oficiar la Eucaristía y entregar los premios – los galardonados  fueron Félix García, tesorero de la Unidad Pastoral y César Sánchez, por su trabajo de restauración y cuidado de la parroquia de Villanueva, en San Cucao– Sanz Montes se paró a atender a los medios que lo esperaban delante de la Iglesia y contestó a la cuestión planteada a las acusaciones de pederastia que pesan sobre el obispo de Cádiz, Rafael Zornoza, por abusos en los años noventa, cuando era cura en Getafe y que ha sido apartado recientemente de su cargo por el Papa León XIV:

«Es un proceso que está todavía en investigación. Hay que tener en cuenta la presunción de inocencia, porque a veces los victimarios pueden ser las víctimas. Estamos muy cerca de las presuntas víctimas y muy cerca de los presuntos victimarios. Cuando se resuelva esta situación podremos saber con mayor certeza. En tanto, yo creo que es prudente no pasarnos ni quedarnos cortos». Sanz reveló que el obispo de Cádiz «está desarrollando ahora un cáncer muy agresivo por eso había pedido hacía meses el relevo. Después vino la denuncia o se hizo pública la denuncia y esto ha podido complicar. El Administrador apostólico que han mandado es un joven obispo que era auxiliar de Sevilla, don Ramón Valdivia, que lo hará también muy bien en este proceso de tránsito hasta que se vayan aclarando las cosas».

Jesús Sanz también habló de su reciente viaje a Roma para visitar al Papa León XIV: «es una persona tranquila que escucha mucho y una vez que te ha oído, él te dice alguna palabra con esa dulzura que le caracteriza. El Papa León está muy preparado: es matemático, jurista y tiene una experiencia misionera preciosa. Los 30 años que pasó en Perú le han permitido tener este afecto por el mundo hispano y por los pobres que él conoció allí muy de cerca en Chicago»