Más de 48 horas después de que el portavoz del Partido Popular de Llanera, Silverio Argüelles, destapara ante los medios de comunicación la renuncia por parte del alcalde de Llanera, Gerardo Sanz, a la ayuda de más de un millón de euros que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico había concedido al consistorio para la rehabilitación del Centro Cívico de Soto, los socialistas de Llanera emitieron un comunicado para intentar justificar lo sucedido, cargando contra los populares al considerar «desafortunadas» las declaraciones de Argüelles y repartiendo carnets de periodismo al atacar a los medios de comunicación por publicar noticias sin «contrastar».
Si bien sobre esto último habría mucho que hablar, mucho que comentar sobre el hermetismo del Ayuntamiento de Llanera y sobre la difusión de noticias o no, dependiendo del medio que las solicite, no merece mucho la pena entrar a valorar esta cuestión. Poco hay que contrastar cuando hay un documento oficial, firmado por el propio alcalde, renunciando a la ayuda concedida. El verbo contrastar, en política, se conjuga bastante mal: sólo cuando interesa, al igual que el verbo dimitir.
Por lo demás, el comunicado emitido a última hora de la tarde de ayer, basa la defensa de la gestión del Ayuntamiento en este asunto en seis puntos en los que, básicamente, los socialistas de Llanera se evaden de toda culpa y cargan con la responsabilidad de lo sucedido «a los importantes retrasos por parte del Instituto para la Transición Justa (ITJ), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico» que no confirmó oficialmente la adjudicación hasta el 26 de mayo de 2025. Debido a la magnitud de la obra y a que el presupuesto debe ser ejecutado antes de un año, considerando que no iba a haber tiempo material para la ejecución del proyecto, el Equipo de gobierno decidió renunciar a dicha ayuda.
En el comunicado se asegura que «Desde el primer momento, el equipo de gobierno ha actuado con responsabilidad y máxima prudencia» que «Las negociaciones con el Ministerio fueron constantes, solicitando de forma reiterada una flexibilización de los plazos, sin éxito» a la vez que «lamenta profundamente el intento del Partido Popular de manipular políticamente una situación compleja y conocida» a la vez que asegura que « pese a esta renuncia, el proyecto del Centro Social no se cancela», que el Ayuntamiento mantiene su compromiso con la mejora de las infraestructuras en Soto «y ya trabaja en nuevas vías de financiación que permitan ejecutar la actuación con todas las garantías». Veremos.