La próxima semana comenzarán a demoler –desmontar– el puente Emilio Llamedo de Arriondas, unos trabajos que se estima se alargarán a lo largo de todo un mes.
La vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo; el consejero de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias, Alejandro Calvo, y el viceconsejero de Infraestructuras y Movilidad Sostenible, Jorge García, visitaron los trabajos acompañados por el alcalde de Parres, Emilio García Longo.
Esta misma semana comenzaban los trabajos premios a la demolición de la estructura, que han obligado ya a desviar el tráfico de entrada a Les Arriondes por el acceso sur, a través de la nueva glorieta construida en la Nacional 624, a la altura del Horrón, operativa desde principios de verano.
Este nuevo enlace se ha planificado como parte del proyecto de ampliación del puente, con el fin de ofrecer una alternativa adecuada de acceso a la población y facilitar también la entrada a un equipamiento de referencia para la comarca como el Hospital Francisco Grande Covián. El proyecto del puente y de la nueva glorieta asciende a 5,2 millones de euros.
Un puente de 109 metros de longitud, sin pilastras
La empresa Ferrovial Construcción es la encargada de las obras de renovación del puente, que fueron adjudicadas por 3.716.980 euros. Las obras consistirán en la sustitución completa de la actual estructura, compuesta por un tablero y dos pilas de hormigón sobre el río Sella, por un único tablero de 109 metros de longitud, dos de altura y 10,8 de ancho, sin apoyos intermedios. De esta forma, se reducirá el impacto ambiental sobre el cauce del río Sella, al tiempo que se evitará que la corriente deposite materiales en las inmediaciones del puente.
Sobre la nueva estructura se creará una calzada de 7,3 metros de ancho y se construirán las aceras. El paso peatonal de la margen izquierda en sentido Arriondas tendrá 3,5 metros de ancho y el de la margen derecha, de igual anchura, albergará un mirador justo encima del lugar en el que se da inicio cada verano al Descenso Internacional del Sella. La obra consistirá en la instalación de un voladizo sobre el río con suelo de vidrio de triple capa.
Con esta remodelación, el puente pasará de tener 8,4 a 14,3 metros de anchura, lo que implica un significativo aumento de calzada y aceras, que quedarán separadas por sendas barreras de seguridad a ambos lados.