Evaristo García Díaz, portavoz de la Plataforma de Arenas: «El sitio de la planta de biogás no es Arenas»

La Plataforma Civil "No al biogás en Arenas de Cabrales" ya ha recogido cerca de 600 firmas en contra de su instalación.
Evaristo Díaz, portavoz de la Plataforma Vecinal de Arenas de Cabrales.
photo_camera Evaristo Díaz, portavoz de la Plataforma Vecinal de Arenas de Cabrales.

Evaristo García Díaz, portavoz de la Plataforma Civil "No al biogás en Arenas de Cabrales", no puede disimular durante la conversación con EL FIELATO la preocupación ante la inminente instalación de la planta de biogás en la localidad cabraliega. No es el único. «En solo tres días, hemos recogido cerca de 600 firmas de vecinos y visitantes en contra de este proyecto y de miembros, por tanto, de la plataforma», afirma, «lo han hecho dos compañeras de la Plataforma, en la que somos ocho personas las que nos estamos moviendo, y a través de la petición que hemos abierto en change.org». Un monto que, además de suponer más de la mitad de la población del pueblo «entre fijos y quienes vienen los fines de semana o en vacaciones», podría incrementarse todavía a pesar de que, como él mismo nos cuenta, «no tenemos capacidad para recoger firmas en otras localidades del concejo».

Cuando le contactamos, está preparando la reunión que mantendrá la Plataforma que representa con el Ayuntamiento de Cabrales la próxima semana. Un encuentro con el que quieren, fundamentalmente, exigir respuestas: «La información que hemos tenido sobre este proyecto, que parece ser inminente, ha sido contradictoria. Se nos dijo que Arenas de Cabrales no era sitio para esta planta de biogás y, sin embargo, su implantación se lleva fraguando en firme desde 2024 aunque nosotros nos hayamos enterado ahora».

Hemos pasado de escuchar que Arenas de Cabrales no era el sitio adecuado a tenerla aquí

Visiblemente molesto, el portavoz de la Plataforma Civil "No al biogás en Arenas de Cabrales" asegura que «Europa ha decidido que España tiene que ser el productor de biogás de la Unión y eso está muy bien, pero que se haga en terrenos donde no haya población». «Hay descampados o espacios en los que no molestaría a nadie aunque, imagino, que por una cuestión de recursos como electricidad, agua o depuradoras ya construidas, se planifican siempre en torno a núcleos habitados», asevera.

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Esta es la instalación de Agrolinera que se proyecta para Arenas de Cabrales.

Y es que, antes de constituir la Plataforma, los vecinos que la componen de Arenas de Cabrales se han informado sobre lo que supone tener una instalación de estas características cerca de casa. «Existe una web en la que se recogen las inquietudes de la gente sobre las plantas de biogás y en la que, también, se cuentan los problemas que genera tener una "a la puerta de casa" y eso es, precisamente, lo que no queremos», dice, «la gente está desesperada con muchos de los daños colaterales que supone una instalación así por eso, antes de que solo sea posible "el recurso del pataleo", queremos explicaciones».

Sí al proyecto... pero no en Arenas

Otro de los aspectos en los que incide el portavoz de la Plataforma Vecinal de Arenas de Cabrales es en la importancia, en sí misma, de la planta de biogás. «Queremos que quede claro que no estamos en contra de ella ni en contra de la ganadería», dice rotundamente, «estamos completamente de acuerdo en que hay que reciclar los residuos ganaderos porque, hasta ahora, se están llevando a Navia con un coste que, en principio, tienen que asumir los queseros y que debería repercutirse en el precio del queso».

«La Plataforma no tiene nada en contra de los elaboradores de queso Cabrales ni por lo más remoto», continúa, «pero la solución no pasa por Arenas de Cabrales». El miedo a la rentabilidad de esa planta es, también, otra de sus preocupaciones. «Las grandes plantas de biogás acarrean incrementa la ganadería industrial para generar más residuos y, por ende, más gas», continúa, «eso provocaría que, para que sea rentable, vengan purines de muchos más concejos además de Cabrales, Cangas de Onís y Onís».

Impacto económico negativo

Si bien podría pensarse que la oposición de esta agrupación vecinal es política, él despeja esa duda: «Somos una plataforma civil en la que no hay signos sino, únicamente, la preocupación por proteger a los intereses de los vecinos de Arenas de Cabrales», asegura. Y es que, precisamente, esta localidad no es solo la más poblada del concejo sino, también, la que aglutina el mayor número de empresas y negocios. «Arenas de Cabrales vive, prácticamente en su totalidad, del turismo», afirma, «es donde más habitantes hay, donde más negocios hay y donde más queso de Cabrales se vende: ¿qué turismo va a querer seguir viniendo si el olor es desagradable».

¿Quién va a querer venir aquí si huele mal? Y no hablamos solo del turismo sino, incluso, de los propios descendientes de aquí

 «Ahora mismo el camping y el hotel que hay, precisamente, junto a donde se quiere instalar la planta de biogás suponen cerca del 50% del alojamiento disponible en la localidad», asegura, «¿cómo van a poder seguir manteniendo su actividad en estas circunstancias? Es simplemente imposible y, aunque a priori el daño se haría solo en Arenas, no es así: sin la oferta de aquí, el concejo perdería turismo porque no podría asumir la demanda».

Otro aspecto, el tráfico de camiones pesados, también preocupa: «¿Vehículos pesados circulando a la vez que cientos de coches y autocaravanas? No es lógico».

Luces y sombras sin aclarar del proyecto, parte de la preocupación de la Plataforma Vecinal de Arenas de Cabrales

La formación técnica de Evaristo García Díaz, vinculada con la ingeniería, le hace comprender y explicar este proyecto que, para los profanos, es un auténtico galimatías de física y de química. Es, precisamente, esa misma formación la que le hace plantear serias dudas sobre la planta de biogás. «Sobre el papel, es un sistema perfecto pero hay un montón de aspectos que hay que controlar para que funcione como tiene que funcionar, empezando por los olores», asegura, «y en eso en concreto, una vez puesta en marcha, se podría poner una queja de carácter administrativo que tardará en tener respuesta un año, dos... o cinco y, quizás para entonces, el proyecto se ha volatilizado por no ser rentable pero el daño ya está hecho».

¿Por qué se ha elegido finalmente Arenas de Cabrales? Se lo preguntaremos al alcalde

No es la única duda que plantea esta instalación tal y como está proyectada. «Se nos dice que podremos, los vecinos, hacernos socios de la instalación para poder ahorrar en el recibo de la luz por la energía que generen las placas solares», nos cuenta, «pero es que esas placas solares van a estar instaladas en un sitio en el que no reciben sol durante dos o tres meses al año».

Tampoco es la única sombra que plantea el proyecto, ya que Evaristo García Díaz se plantea dudas sobre el informe medioambiental -«en el que hay incoherencias»- e, incluso, en qué va a pasar con la materia generada tras la depuración de los purines -«que viene a ser como un chapapote, ¿dónde se va a tirar?»-

Dudas, en suma, que hacen que para esta plataforma vecinal la planta de biogás suponga «un grave riesgo para nuestro entorno natural, para la salud pública y la calidad de vida de quienes aquí vivimos». «¿Por qué se ha elegido finalmente Arenas de Cabrales? Esa es la pregunta que tendrá que contestarnos el alcalde».