El funicular de Bulnes no reabrirá al público mañana viernes, como se había anunciado y tras concluir la renovación del mando eléctrico para el control del funicular, una intervención que supone una inversión de 1.633.500 euros y que se aborda por primera vez desde que el remonte entrara en funcionamiento en 2001.
Las comprobaciones llevadas a cabo en los últimos días tras sustituir el mando eléctrico, han detectado una incidencia en el sistema de frenado del remonte, lo que impide asegurar su funcionamiento con las máximas garantías.
Desde el Gobierno de Asturias lamentan las molestias que esta circunstancia causa a los vecinos y las vecinas de Bulnes, así como a los visitantes, pero consideran «que la total garantía de seguridad para las personas que usen el funicular es irrenunciable y en ningún caso debe verse comprometida».
El Ejecutivo regional ha exigido la mayor agilidad y rigor para resolver cuanto antes las incidencias técnicas y realizar todas las comprobaciones de seguridad que garanticen el servicio para los viajeros.