Más de un centenar de vecinos se postuló en contra de la planta de biogás en Arenas de Cabrales

Ya son más de 1.500 las firmas recogidas por este colectivo, que trabaja en movilizaciones.
plataforma-no-biogas-arenas-cabrales
photo_camera Miembros de la Plataforma Civil "No al Biogás en Arenas de Cabrales" durante el encuentro de ayer.

El Ateneo de Arenas de Cabrales se quedó pequeño en la noche de ayer, jueves, con motivo de la reunión vecinal convocada por la Plataforma Civil "No al Biogás en Arenas de Cabrales". Más de un centenar de vecinos, entre quienes estaban sentados y escuchaban la charla de pie e, incluso, desde la puerta; asistieron a la convocatoria con la que este colectivo quería acercarles a un proyecto que, como quedó demostrado ayer, no quieren en su pueblo. 

«Somos vecinos, gente común, con nuestras propias vidas y preocupaciones; no somos expertos ni catedráticos, solo personas que amamos nuestro pueblo y queremos protegerlo». Bajo esa consigna comenzaba Mento de la Llana, portavoz de la Plataforma, la lectura del manifiesto que compartió con el resto de asistentes. Uno en el que, de la misma forma que dejaban claro que están «muy concienciados con el problema que enfrentan los queseros y ganaderos», manifestaban que el proyecto de la planta de biogás es «una grave amenaza que se cierne sobre nosotros».  

Lo que está sucediendo es mucho más serio de lo que imaginamos, y no podemos permitirnos ni un segundo más de espera

Así y en un lenguaje entendible para todos, el portavoz de la Plataforma Civil "No al Biogás en Arenas de Cabrales" explicó en detalle el funcionamiento de este tipo de proyectos, haciendo hincapié en que este proceso industrial genera «gases tóxicos y peligrosos como metano, dióxido de carbono y ácido sulfhídrico». «Ese insoportable olor a huevos podridos que nadie quiere cerca», como lo catalogó, al que se sumaría «la materia sólida secando al aire, que es cuando más apesta y que habrá que llevarla a Ortiguero».

charla-plataforma-biogas

El tráfico y la pérdida de población, dos de las grandes preocupaciones

La preocupación que este colectivo compartió ayer con sus vecinos no pasó por alto lo que supondría a nivel de tráfico de grandes vehículos de transporte la presencia de la planta que, según sus cálculos, «ya no estamos hablando de 18 camiones diarios -la promotora del proyecto habla de nueve camiones de ida al día y nueve de vuelta- sino que se pueden convertir en 30 o 40 -haciendo alusión al traslado de los barros a Ortiguero-».

«En el momento en el que esto funcione, cuánto tardará la DOP del Gamonéu, las queserías y ganaderías de la zona de Cangas, Ribadesella, Pría, Llanes, Posada, de Alles, de Panes o, incluso, del occidente de Cantabria, como el Val de San Vicente, en traer sus residuos a Pescandi».

Ya no estamos hablando de 18 camiones, estamos hablando de 90

«Arenas no está preparado ni diseñado para este trajín», aseguraba el portavoz de la Plataforma, «ruido, polvo, atascos, hedor cuando pasan por no hablar de los meses de verano y con calor; ¿os imagináis semejante tráfico en el centro de Arenas? Pues ese es el empeño del alcalde». Algo que, según manifestó de la Llana, preocupa tanto en lo que respecta a uno de los pilares económicos de la localidad, el turismo, como en lo referente al descenso de población que viven los núcleos próximos a una de estas instalaciones.

Hecho que quedó acreditado en los vídeos que proyectó el colectivo como parte del encuentro, donde vecinos de otros municipios de España no solo se quejaban del olor sino también de que habían visto menguado hasta en un 50% su padrón municipal.

No se trata de molestias pasajeras: es un peligro real y constante que pone en jaqués la salud, el bienestar y el futuro de nuestras familias y de nuestro pueblo

plataforma-biogas-cabrales-reunion

Preocupación por la cercanía de la planta de biogás y por la «falta de responsabilidad de la empresa»

Más allá de esto, el colectivo de Arenas de Cabrales compartió con sus vecinos el peligro que supone esta instalación tan próxima al núcleo de población. «La planta se ubicará a apenas 100 metros de un camping con 50 años de historia y 650 plazas, que además de ceder terreno para la celebración de la fiesta de la Jira ha sido clave para el turismo y la economía local», aseguraba de la Llana. Pero no es solo el impacto turístico lo que preocupa al colectivo sino «el riesgo real de explosiones, especialmente en la proximidad de una gasolinera cercana».

El portavoz incidió en que el clima frío y las heladas de Pescandi pueden «paralizar el proceso industrial, provocar averías, fugas y acumulación peligrosa de residuos. «Nadie ha explicado qué pasará si la planta falla o hay una fuga de gases tóxicos o inflamables».

Al hilo de esto, el colectivo puso sobre la mesa otra de sus grandes preocupaciones. Y es que el proyecto de la planta de biogás llega «sin garantías ni responsabilidades claras». Ese tema precisamente fue uno de los que se mencionó en el turno de ruegos y preguntas. Y es que preocupa que, si algo falla, nadie tenga responsabilidad sobre ello. «Si hay un vertido a un río, la empresa no es responsable», se afirmaba. «Si lo hay», afirmaba otro vecino, «qué más da cuando el daño ya está hecho».

Tan importante como esto por lo «desconcertante» fue comprobar que la Plataforma Ecologista de Asturias «estaba de acuerdo con la construcción de la planta de biogás». Según explicaron desde la plataforma, trataron hasta en dos ocasiones de hablar con ellos sin éxito y, en su defecto, contactaron con la de Cantabria. «Ellos tampoco entendían cómo era posible que la apoyaran», aseguraron desde este colectivo.

El choque con la Administración, tema de la reunión 

El colectivo compartió con los vecinos presentes en la reunión el desencuentro que tuvo en la reunión con el alcalde de Cabrales, Jose Sánchez, y que ya contó El Fielato hace unos días. Precisamente y en relación a la entrevista realizada en nuestro medio al primer edil, de la Llana desmintió la afirmación de Sánchez de que no puede dar olor por tratarse de un proceso anaerobio.

«Hemos consultado a amigos expertos en Medioambientales, y su conclusión es contundente: estas declaraciones son una barbaridad extrema», afírmaba, «cualquiera que haya estudiado mínimamente sabe que los procesos aerobios, al estar en contacto con el oxígeno, eliminar esos olores al convertir los gases en óxidos de azufre, sin apenas olor, justo lo contrario de lo que afirma el alcalde de Cabrales».

Da miedo pensar en las manos en las que está este proyecto

También tuvieron respuesta a la publicación que Ángel Morales Fuentes, diputado del PSOE en la Junta General, realizó en una red social en la que afirmaba que «la planta es fundamental para el desarrollo de Cabrales». «Viene a decir que estar en contra de este proyecto responde a un deseo de manipular y sacar rendimiento político de una necesidad del concejo», leía el portavoz de la Plataforma, «os dirigimos a este señor diputado para dejar claro que aquí no se trata de ideologías políticas, sino del derecho legítimo de los vecinos a vivir en paz y proteger nuestro pueblo; resulta inadmisible y una falta de respeto que alguien que desconoce el asunto se permita opinar sobre una cuestión tan crucial, especialmente cuando se ha ignorado completamente la voz del pueblo al que supuestamente representa».

La llamada a la movilización y al respeto entre vecinos

Tras volver a incidir en que la Plataforma no está en contra de que se busquen soluciones para los residuos ganaderos, Mento de la Llana hizo dos llamamientos concretos a sus convecinos. Por un lado, para que cada uno de los asistentes hiciera de altavoz sobre la situación que se estaba viviendo: «Compartid cada noticia que salga, habladlo en casa, en el trabajo, con amigos y con la familia que, aunque viva fuera, siente este pueblo como suyo; usad las redes sociales, los grupos de WhatsApp, o cualquier medio que tengáis a mano», dijo antes de recordar que para sumarse a la recogida de firmas -que ya supera las 1.500- no era necesario «ser vecino ni vivir en Arenas».

La Plataforma no está formada por políticos ni por intereses ocultos. Somos vecinos, familias, gente del pueblo defendiendo lo nuestro

Pero además de la Llana llamó a adoptar un comportamiento que tachó de «fundamental»: «Respetemos a quienes piensen distinto, no se trata de dividirnos sino de proteger nuestro hogar». Un punto de partida para recordar que «no somos solo unas voces aisladas, somos un pueblo unido, firme y decidido. Y eso es lo que más temen: que nos organicemos, nos informemos, hablemos y nos movilicemos».